Envases de plástico

Los envases de plástico están sufriendo de una mala prensa que en muchos casos tiene parte de razón, pero que en otros ni mucho menos se corresponde con la realidad. Y es que bajo el nombre de plásticos se recogen un gran número de derivados del petróleo que, para empezar, deben de dividirse en dos grandes bloques:

Plásticos no reciclables.

Posiblemente los verdaderos culpables de la mala fama del plástico. Envases y todo tipo de objetos realizados en plástico que acaban en la basura y, en el mejor de los casos, en los vertederos. En los peores casos, todos los hemos visto flotando en el mar o en el estómago de animales que han muerto por su ingesta.

Envases Plásticos reciclables

Se pueden reutilizar un alto número de veces. Estos envases plásticos contribuyen a cuidar el medio ambiente y son adecuados para todo tipo de packaging. Aquí es muy importante una buena concienciación ciudadana, ya que si no se separa la basura no se podrán reutilizar estos envases.

Envases de plástico para packaging

Los envases de plástico son muy utilizados para el packaging debido a sus ventajas innegables a la hora de realizar envoltorios de este material:

Transparencia u opacidad. El plástico puede ser totalmente transparente, permitiendo ver qué hay en el interior o puede ser opaco resaltando tan solo lo que hay impreso en el mismo. También puede jugar con zonas transparentes y otras opacas para lograr diferentes efectos.

Gran maleabilidad

Se puede jugar con el plástico y darle todo tipo de formas pero una vez solido es muy resistente y resulta una gran protección para lo que hay dentro. Esta doble cara del plástico lo convierte en uno de los productos favoritos para packaging de categoría media y alta.

Se puede combinar. El plástico permite combinaciones con otros elementos como el cartón, cordones y cintas para decorar o realizar asas e incluso espacios abiertos. Gracias a esto las posibilidades del plástico en el packaging son prácticamente infinitas y se puede conseguir realizar cualquier diseño que se imagine.

Su precio es bueno. Se trata de un material que no es caro, por lo que se pueden realizar packaging de calidad a muy buen precio, permitiendo cuidar la imagen sin que el presupuesto se vea dañado. Como además es un material ligero no influye negativamente en el precio final del producto ni en el precio que pueda costar su transporte.