Envases Impresos

El consumidor se encuentra cada vez más amparado por la ley en muchos aspectos, como es el de la información sobre qué está comprando. Si hace años era normal que los productos vinieran en una caja en la que no había mucha más información que la marca y el nombre comercial del artículo, ahora esto ya no es así.

Si se trata de envases de alimentos, el etiquetado es muy exigente y obliga a que se ofrezca toda la información sobre ingredientes, marcando incluso en negrita aquellos que pueden causar alergias. Si se trata de cosméticos también debe de estar todo a la vista para que la persona decida si es justo eso lo que quiere o si tiene algún ingrediente que le cause problemas.

Trabajo en Envases Impresos

La información en los envase impresos no tiene por qué hacer que este sea menos atractivo, al contrario. Por eso los expertos en packaging se han puesto las pilas diseñando todo tipo de envases con una estética impecable pero con una información muy amplia para el consumidor.

Cada vez es más frecuente que al comprar determinados productos encontremos que en la caja o en el empaquetado exterior está impresa toda la información sobre el mismo. Incluso en algunos casos las instrucciones de uso. Esto sustituye al típico folleto interior en el que figuraban estos datos.

Los envases impresos con la información sobre el producto ofrecen al consumidor la posibilidad de tener todos los datos respecto a los ingredientes o el modo de uso del producto sin necesidad de consultarlo al vendedor o de requerir la información en Internet.

Esto permite comprar de una manera mucho más consciente y no equivocarse al realizar la adquisición, pensando que se está comprando algo que no es realmente. De esta manera todo está mucho más claro y las compras resultan bastante más sencillas y bastante más seguras para las personas con alergias o intolerancias.

Dado que muchas de estas cajas se conservan durante toda la vida útil del producto, resulta mucho más fácil guardar la información sin tener que guardar el folleto. Es el caso de los productos cosméticos que traen toda la información impresa en la caja, pero también en el envase interior.

La persona que use el producto puede tener toda la información a la vista sin dificultad y no la va a perder jamás, por lo que no habrá errores ni dudas.