Envases para Perfumería y Cosmética

Los envases para perfumería deben de cumplir con varios requisitos para tener éxito. El primero de todos tiene que ver con la seguridad. Un frasco de perfume tiene que ser bonito, pero también debe de ser seguro. No puede ser tan frágil que al caerse se quiebre con cualquier golpecito.

Además debe de contar con un cierre seguro, tanto si se trata de un tapón convencional como si hablamos de un dosificador en spray. El perfume no debe de derramarse con facilidad y tampoco tiene que evaporarse. Nadie querría un producto que, debido a un mal envase, se pierde sin que se esté utilizando.

El espíritu práctico es muy importante, pero en un perfume lo es todavía más todo aquello que hace soñar al consumidor. Los perfumes suelen ser sinónimo de lujo y de glamour o incluso son la imagen de alguna persona famosa.

El diseño es básico para un perfume

Por tanto, si hay un producto cosmético para el cual el diseño es casi tan importante como el producto en sí, este es el perfume. Para darnos cuenta de su importancia solo hay que ver la cantidad de coleccionistas que pagan por los frascos vacíos de algunas esencias ya que lo que les interesa coleccionar es tan solo el envase.

En los últimos años hemos visto una gran evolución en los frascos para perfume hasta el punto de que muchos de ellos han sido creados por diseñadores importantes que trabajan en exclusiva para una marca o que realizan una colaboración esporádica.

Ante este trabajo, el packaging debe de estar a la altura de las circunstancias y mantener la esencia del envase para no desmerecer su atractivo. Aquí, los expertos se encuentran con un importante reto para crear un estuche a la altura de las circunstancias.

Envases para otro tipo de productos de perfumería

Hasta ahora hemos hablado exclusivamente de los perfumes, pero existen otro tipo de productos de perfumería que también precisan de sus envases particulares. Los expertos en packaging para perfumería deben de ser capaces de ofrecer para cada uno de ellos un envase adecuado, que permita aprovechar el producto totalmente y que resulte atractivo para el comprador.

Esto debe de ser así tanto en lo que se refiere a su forma como a sus colores y diseño ya que debe de representar el espíritu de la marca. Por supuesto, el diseño también debe de seguir una línea con otros productos de su misma colección.