Envases plásticos para alimentos

Los envases plasticos para alimentos son los más utilizados por su resistencia, por que ayudan a conservar determinados alimentos en las mejores condiciones y porque permiten la máxima personalización del producto.

Para evitar la contaminación por plástico debe de utilizarse plástico ecológico, es decir, aquel que se puede reciclar y reutilizar varias veces, siendo por tanto mucho menos contaminante.

Alimentos congelados

Un ejemplo de un envase de plástico tradicional son las tarrinas para mantequilla o queso o los vasitos para el yogur. Pero hoy, pueden realizarse este tipo de envases para toda clase de productos, incluidos embutidos o carnes.

Tipos

Muchos de estos productos son envasados al vacío y, posteriormente, introducidos en un envase de plástico que protege dicha bolsa de cualquier daño o deterioro durante el transporte o ya en tienda y que garantiza que el producto llegará al consumidor en perfecto estado.

escuche para comida

Envases opacos y transparentes

Cuando hablamos de packaging de plástico ecológico a menudo tendemos a pensar en los envases transparentes, pero el plástico puede ser también opaco. En algunos casos, esta opacidad es fundamental para mantener el alimento en buen estado.

Fábrica de envases de plástico para alimentos

Pero también se puede jugar con ella para conseguir contrastes, con zonas opacas en las que estaría escrita toda la información sobre el alimento y con zonas transparentes que permitan verlo.

Este juego entre transparencias y opacidades es muy utilizado para conseguir diseños más llamativos y mucho más personalizados. Siempre que sea posible es bueno permitir una zona transparente, ya que el cliente compra más confiado aquello que puede ver.

packaging de queso

Envases prácticos y funcionales

En determinados casos, los envases plásticos para alimentos deben de ser también funcionales en el sentido de que se puedan abrir y cerrar fácilmente para reutilizarlos. Dado que se trata de una forma de envase cómoda y que protege bien los alimentos, es posible que el consumidor decida usar parte del producto y dejar otra parte guardada para una siguiente ocasión.

Envases de plástico desechables

Si el envase permite que el producto quede bien guardado será un extra de comodidad ya que no habrá que cambiarlo de paquete para poder colocarlo en la despensa.

Un ejemplo fácil de ver son algunas bolsas de PET para packaging que tienen cierre fácil y cuya base es suficientemente rígida para que el paquete pueda mantenerse de pie en una alacena o balda.

En cualquier caso, no existe un envase perfecto para todos los productos, sino que hay que diseñar el envase ideal para cada producto específico. Este trabajo de personalización será el que marque la diferencia.